Macky Corbalán y los signos itinerantes

http://www.excentrica.com.ar/wp-content/uploads/2016/10/MiniSabDiaz.jpgMacky Corbalán y los signos itinerantes

Rememorar, pasar por la memoria, dar anclaje a lo pasado en el presente de la historia, en el tiempo-ahora que plantea Walter Benjamin. Resignificar la obra de una mujer como Macky Corbalán, que se convirtió en referencia en la literatura patagónica, en este 8M es necesario porque cuaja en su compromiso, en la toma de posición cultural y política. Ella misma se definía como poeta, lesbiana, feminista.

“Aquello que viene al mundo para no perturbar nada,
no merece ni consideración ni paciencia”.
René Char

Hay poetas que transitan por la literatura llenándola de anecdóticos ornamentos, nada más. Existe otra prosapia, otra estirpe de poetas que, además de constituir la serie literaria, causan un malestar en los lectores contaminándolos con sus búsquedas y preguntas celestes sin saber a ciencia cierta quién podría contestarlas. Porque todo es exploración en el arte lírico, es tanteo y se enfrenta en dicha búsqueda el vacilar de las cosas. En eso reside, por tanto, la magia de la poesía, que se asienta en un diálogo intemporal de voces derramadas a lo largo del espacio, del tiempo, y de textos fundantes.

Hablar de la poesía de Macky Corbalán es un desafío interesante, también, su lectura; donde, justamente, el lector no sale indemne. La construcción discursiva de sus textos desafía aquella apreciación de las estructuras estructurantes del sociólogo francés Pierre Bourdieu, en el sentido de que sus poemas van descontruyendo la trama de la hegemonía. Cada uno de sus enunciados despoja y desnuda la rutinaria repetición del habitus, indicando y señalando los espacios, los intersticios en donde fenece y se engendra la existencia ordenada. Por eso dice en el poema “Humanos”:

Leo en ellos como páginas escritas.
Atravieso sus órganos opacos, su piel,
el susceptible hilado de los nervios.
Es lo de siempre, lo de cada época:
rencillas, acuerdos y desánimo.
Una cosa,
no entiendo: esa oscura,
repentina agitación
cuando recuerdan.

Cada poeta elabora una serie de símbolos que van reiterándose en distintos textos, adoptando posiciones y significaciones de acuerdo a la cosmovisión del autor. Tanto en La pasajera de arena (1992), Inferno (1999), Como mil flores (2007), El acuerdo (2012), hasta Anima(i)s (2013), existe y aparece desplegada en la trama una zoología que cobra un valor preponderante en cada una de las publicaciones.
En el poema “3er mundo” (La pasajera de arena) se señalan en una comparación los animales de Pavlov, que reaparecerán en “Zoo BA” (Como mil flores), siendo aludidos en Inferno. Pero esta presencia generalizada de “los animales” posee una revalorización en cada uno de los textos, es decir, hay un trabajo de focalización e insistencia particular hacia las moscas, gatos, perros, grillos, mariposas. Esta trama animalística siempre se halla en activa relación con el ser humano. Quizás lo más ilustrativo al respecto sea su último libro Anima(i)s, que constituye un juego de palabras desde su título, y alude a la palabra latina que designa a los animales. Puede leerse en su primer libro La pasajera de arena:

Llámenme.

Yo estoy allí,
en la maleza oscura,
zozobrando sola,
mientras los animales orinan
mis tristezas / mis manos de paja.

Y en El acuerdo (2012) dirá:

el animal que me acompaña siempre
ahora duerme, dormiré también
para acompañarlo yo por una vez

Es importante resaltar la articulación entre lo público y lo privado en la poesía de Macky Corbalán, los sucesos que relata el yo poético acontecen tanto en una habitación desde donde se observa el mundo detrás de la ventana; como así también las calles, los parques y las plazas cobran en esta poética un protagonismo inusitado. En La pasajera de arena escribe:

El ómnibus cruza el paisaje,
como una flecha incontrolable;
en su interior,

la pasajera de arena
culmina una nota de adiós
y abre la ventanilla.

Otra cosa que se debe destacar es la insistencia de la mirada, el valor que cobra ese sema en su situación escrutadora de la realidad. Entonces habría una configuración de la observación que se va reiterando de forma paradigmática en los diferentes libros de la autora neuquina. Se anotan los correspondientes al libro Inferno: “la opaca mirada/ fija en una abertura cualquiera”, “andamos viendo un rostro”, “Hoy creí ver un pájaro”, “Apenas los ojos”, “Voy a decirte que te vi”, “no hay nada allí que nosotros/ podamos ver”, “sube por tus ojos antes/ de tocar mi cuerpo”, “viendo madurar los cuerpos/ con los manzanos”, “acostadas, veíamos”, “Miro por la ventana”, “abren sus ojos”, “¡ya vas a ver!”, “veo/ la dificultad de las frases/ al armarse”, “Estoy lejos,/ en la orilla, pero aún así/ alcanzo a ver”, “para no tener que ver/ en su habitación”, “Quisiera creer que todos lo ven”, “el día termina apenas abierto los ojos”. También encontramos:

VI
Apenas los ojos
humedecen su pábilo, los objetos
recuperan el orden
de su universo sin gentes.

Esta postura dominante de la mirada, inclusive, sobre otras que se repiten (oír y lectura), tal vez responda a aquello que escribiera Cristian Aliaga: “Un poeta […]/ no mira para ver,/ sino para abrir los ojos”. Es decir, el poeta como ordenador de un espacio incita a su lector a ver lo que él ya observó abriéndole los ojos, además de saber que ese otro verá otra cosa que escapa a la construcción misma del poema.

Se resalta la riqueza de esta poesía y la posibilidad de recorrer campos semánticos, estructuras sintácticas y hacer una lectura comparada. En ese caso se eligen fragmentos que son señalables como índices intertextuales, porque los enunciados presentes en sus poemas se relacionarían con algunos textos de Jorge Luis Borges. Teniendo en cuenta, desde ya, el trazado de una posible visión de la producción estética y que en la poeta nacida en Cutral Có pareciera reiterarse ese explorar de la creación.
Escribe Macky Corbalán: “Aunque, una sensación de pregunta/ que no alcanza a formularse/ en la conciencia, me agita, un instante”; y Borges ensaya: “esta inminencia de una revelación, que no se produce, es, quizá, el hecho estético”. El otro segmento de la poeta sería: “¿Quién se acerca/ desde el vibrante labio del horizonte,/ protegido por la cegadora luz blanca? […] Se mueve detenido por la lejanía […] Aquí, en este lugar de la espera,/ todo sigue igual […] Y quien viene,/ sin llegar”. Ahora se trascribe el hipotexto correspondiente al cuento “El fin”: “Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o lo entendemos pero es intraducible como una música…”. No sólo intertextualidad avalada por la crítica literaria, sino también se pueden observar las correspondencias baudelerianas en el ejemplo.
Considerando la perspectiva del fenómeno intertextual, es interesante la relación que puede hallarse entre estas constelaciones escriturarias. En otro parágrafo del cuento Borges refiere: “Un punto se agitó en el horizonte y creció hasta ser un jinete, que venía, o parecía venir…”.
En fin, como se intuye Recabarren encuentra su destino en el texto, en cambio Borges y Corbalán seguirán buscando en los signos su itinerario vital y estético; como nos dice en Inferno:

¿Quién se acerca
desde el vibrante labio del horizonte,
protegido por la cegadora luz blanca?

Quisiera creer que todos lo ven,
y lo esperan. (Pero ¿por qué lo pienso
en masculino? ¿Acaso mi mente puede leer
lo que se acerca y cuando esto es poderoso
lo imagina hombre?)
Miro a los costados,
nadie parece compartir mi digresión,
esta ansiedad, el aire de temor.

Se mueve detenido por la lejanía.

Aquí, en este lugar de la espera,
todo sigue igual: casas y tumbas se
chupan a los seres con igual codicia;
la piel se enciende en los sueños,
los sueños se acaban cuando empieza el día,
el día termina apenas abiertos los ojos.

Pero, ¿cuándo? ¿y ese gesto de los perros,
ese dejo de terror? Parecieran tener cajas en
la lengua y un movimiento
continuo en la cabeza
(dentro de la cabeza).

No hay nada: ni cámaras ni música ambientando
el final feliz. No hay final feliz.
No hay aliento, no hay afuera,
no hay siquiera UN intento
por anonadarse
con éxito.

Y quien viene,
sin llegar.

Quien quiera profundizar en la obra poética de Macky Corbalán puede acceder a sus tres libros publicados en formato digital en el sitio http://pasajeradearena.blogspot.com.ar/; y también para conocer más sobre lo que pensaba sobre la poesía es importante la nota “Poesía es mi madama”, que le realizaron Luciana Mellado, Mónica Baeza y Jorge Maldonado para el suplemento cultural “Confines” del diario El Extremo Sur de la Patagonia: http://www.confinesdigital.com/conf37/macky_corbalan_poesia_es_mi_madama.html; o el trabajo de análisis literario de la poeta e investigadora Silvia Mellado: http://lacebolladevidrio.blogspot.com.ar/2015/11/ensamblar-macky-corbalan.html.

Textos suyos figuran en las antologías: Voces a mano / Compilación de Ricardo Fonseca (Ediciones Culturales Neuquinas, 1987); Decires de cobreazul / Compilación de Lidia Muñoz de Gercek y María Juana Molfese de Martínez (Ediciones Senda, 1990); Poesía en la Fisura / Recopilación de Daniel Freidemberg (Ediciones del Dock, 1995); Antología de poesía de la Patagonia / Edición de Concha García (Diputación Provincial de Málaga, 2006); Poetas argentinas (1961-1980) / Selección y prólogo Andy Nachón (Ediciones del Dock, Colección El pez náufrago, 2007); La poesía del siglo XX en Argentina / Edición de Marta Ferrari (Visor Poesía, Colección La Estafeta del Viento, 2010); Antología Federal de Poesía. Región Patagonia (CFI, 2014) y La frontera móvil. Antología de la poesía contemporánea de la Patagonia argentina (Ediciones Carena, 2015).
Ha publicado La pasajera de arena (Libros de Tierra Firme, 1992); Inferno (Libros de Tierra Firme, 1999); Como mil flores (Hipólita ediciones, 2007); El Acuerdo (La Mondonga Dark, 2012), Anima(i)s (La Cebolla de Vidrio Ediciones, plaqueta, 2013), y habría que citar los inéditos La rama y Conversaciones acerca del amor, según consigna el poeta y periodista Gerardo Burton (http://lacebolladevidrio.blogspot.com.ar/2014/11/macky-corbalan-hacia-una-construccion.html). Es necesario destacar el libro Poesía (1992-2013), publicado en 2015 por el sello Ediciones En Danza, que reúne los cinco poemarios publicados en vida por la poeta Macky Corbalán.

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Descripción del Autor

Sergio De Matteo

Sergio De Matteo

(Santa Rosa, La Pampa, 1969). Poeta, ensayista y periodista cultural. Ha publicado las plaquetas Soles violentos (1995); Absurdo / Absoluto (1996); y los libros Ozono (1997); Criatura de mediación (2005); El prójimo: pieza maestra de mi universo (FEP, 2006) y Diario de navegación (2007). Es presidente de la Asociación Pampeana de Escritores y dirige el programa radial “El estado de las cosas”.

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